¿SOMOS LO QUE ESTUDIAMOS?





Muchas veces esta pregunta no tiene cabida, porque normalmente estudiamos para luego dedicarnos profesionalmente a ello ¿Pero qué pasa si no es así?

Este tema revolotea en mi cabeza desde hace un tiempo; creo que exactamente desde que empecé con mi marca. Y es que, por mucho que lo hable con unos y con otros, no encuentro la respuesta. ¡Y mira que me empeño! Pero realmente nunca se llega a una conclusión. 




Cuando hablamos de la profesión de cada uno, siempre decimos "YO SOY..."

Por ejemplo; yo soy arquitecta, bueno… o estudié arquitectura. Aquí empezamos. ¿Soy, porque estudié? ¿Porque tengo un título con un autógrafo del Rey en un ladito? ¿Porque dediqué 6 años de mi vida a ello? ¿Porque después de estudiar ejercí un par de años más? Pues no lo sé… 

Siento Iriri estudio mucho más mío que ese título, aunque los dos los hiciera yo de la nada. ¡Que las carreras tampoco te las regala nadie oiga! Pero claro… lo dejé porque no me sentía a gusto, porque creí que ese no era mi camino… ¿y aun así me define? ¿Seré arquitecta hasta que me muera? ¿O sólo hasta que se nos olvide que alguna vez lo fui?

En cambio, no soy diseñadora. No estudié diseño, pero diseño y mucho. Llevo meses diseñando, mejor o peor pero diseñando. Con herramientas que aprendí en arquitectura, claro; pero edificios no he dibujado ni uno (de momento). 




Yo no me arrepiento del camino recorrido, ni mucho menos. Además pienso que las cosas pasan por algo. Me da tranquilidad hacerlo, me quita un poquito de peso, que ya cargamos bastante. 

En arquitectura me formé. No profesionalmente, que también. Me formé como persona. Asenté mis valores, maduré, conocí a mi segunda familia y a mi pareja. Aprendí que soy mucho más fuerte de lo que creía. Me dio la fuerza para enfrentarme a la mejor decisión que he tomado hasta ahora. Salga bien o mal, esto no me lo quita nadie. 

Nunca supe lo que quería. Típica buena estudiante que todo se le da más o menos bien, pero sin devoción por nada. ¡Qué envidia me daba la gente que desde pequeñitos tenían claro lo que querían ser de mayores! Yo jamás. Estudiar arquitectura fue una decisión tomada entre la razón y un impulso. Recuerdo tener la preinscripción de la selectividad en la mano con un espacio enorme para escribir tantas carreras como quisiera. Y así fue. La primera que puse y entré. Y tan contenta, aunque nunca supe muy bien lo que estaba eligiendo. Pero ni tan mal, ¡porque si nos avisan igual ni la empezamos! Tan bonita como sufrida. 



Y así, después de 6 + 2 años me decido a cambiar mi futuro por completo. Dejando yo el trabajo, como están las cosas. A pesar de lo que muchos pensaron; no es locura, ni valentía. Es lo más razonable. ¿Cómo no apostar por esto, cuando por fin vi claro lo que quería? Eso sí que sería un suicidio moral. Luego me tendría que aguantar a mí misma día a día con la cantinela del “y si”, con lo pesada que puedo llegar a ser.

Y claro ahora que llevo 8 años siendo una arquitectita en potencia y sólo 7 meses con la marca… ¿quién soy? Yo cuando me preguntan digo diseñadora de papelería y me quedo tan ancha. Tampoco voy a entrar en detalles cada vez que me pregunten. Pero quiero y NECESITO saber que no estoy sola, que no soy la única loquer con este debate permanente en la mente. 

Sé que este es un tema compartido por muchas personas que han encontrado su camino después de vagar por otros que nada tenían que ver. Quizás esas personas tengan claro quiénes son, pero sé que hay mucha gente como yo en plan Siri, en estado de “redireccionando ruta”. Me encantaría saber tu punto de vista, me ayudaría muchísimo; sobre todo si eres del clan de las soñadoras que pasaron a la acción.

Pero a pesar de no saber "laboralmente" quién soy, lo que sí que tengo clarísimo es que  ¡soy feminista! y seguro que tú también. La gente confunde feminismo con "hembrismo", y no lo es. ¡Empecemos a llamar a las cosas por su nombre!
 






Publicar este post HOY no es casualidad. Es precisamente porque hoy es nuestro día, el de las currantas. Porque todavía tenemos mucho que reivindicar. 

Y como sé que esta comunidad está llena de hormiguitas; hoy, más que nunca, ¡feliz día de la mujer trabajadora!


¡Nos leemos familia!

Comentarios

  1. A mí me pasa lo mismo que a ti... Pero al contrario. Estudié Publicidad y relaciones públicas, y también diseño, pero mi trabajo desgraciadamente no tiene nada que ver con eso... Y yo me siento comunicadora, me encanta lael diseño, la creatividad en todas sus expresiones... Por eso cuando tengo que rellenar un formulario y poner que soy teleoperadora me da un bajón... Bueno, no me enrollo más 😅😅😅 a fin de cuentas creo que es eres lo que sientes que eres, no la etiqueta que tienes 😘😘😘

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    1. Sii al final creo que la conclusción es un poco eso, lo que sientas, porque es la diferencia entre "ser" y "hacer" ¿no? Muchas gracias por compartir conmigo tu experiencia! Un besote enorme

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  2. Yo no terminé ninguna carrera, no me definí en nada que no fueran las manualidades y con el tiempo el scrap.

    El diseño gráfico llegó a mi vida, por lo que se llama casualidad, estando anotada en el INEM, haciendo cursos básicos de planos 2D y 3D.

    Posteriormente uno específico de Diseño gráfico, tipografías, historia, ex-libris y toda esa macanada, CorelDraw, Photoshop, etc.

    Desde 1989 preparándome en informática, con el windows 2, bueno, el sistema operativo era el MS-dos, os sonará a MaryCastaña. Discos de 5 y un cuarto, o 3 y medio.

    Llegué a dar clases de informática en colegios privados como extraescolares.

    Desconecté un montón de tiempo y cuando volví ya me encontré con el Windows XP o el anterior.

    Volver a empezar. Lo que más me apasionaba era el CorelDraw. Hoy diseño con el Photoshop y Studio3 de Silhouette.

    Mi sueño, hacer realidad el que nunca he perdido, realizar mis propios diseños, papeles, sellos, toda una línea, gama única y especia que salga de mi mente y mi corazón.

    Mientras voy comprando los de los demás, y voy trabajando con ellos, al mismo tiempo que voy aprendiendo a hacer algo mío.

    Si llegaré a dónde tú estás, pues voy a cumplir 53 años y tengo muchos problemas de salud (esto es lo que ha impedido mi avance), si no fuera por esto, me estaría comiendo el mundo.

    Aún así, hago mis pinitos, lo que aprendo de las demás, siempre lo personalizo, tengo que darle mi toque.

    Y aún así, doy gracias a Dios por todo lo que me da, por las fuerzas para luchar, por los días que tengo que parar, por las personas que me ayudan y apoyan, especialmente mi esposo.

    Yo le llamo trabajo, para mi lo es, aunque no me paguen por ello. La satisfacción es lo más importante.

    Siento el rollo que te he soltado, hoy a sido un día de tener que parar, aunque no hubiera querido.

    Queda una hora, pero seguiremos reivindicando cada día que sí valemos, que somos especiales y no nos puedes minusvalorar porque estemos enfermas, seamos mujeres, por nuestra condición social, etc.

    Saludos,
    Carmen

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    1. Hola!! Muchísimas gracias por compartir tu historia conmigo ¡No es ningún rollo! Yo pienso que nunca es tarde y que al final la vida consiste en ir proponiéndose metas e ir cumpliéndolas poco a poco.

      Quizás podrías lanzarte a hacer tu propia línea de scrap. Y si no quieres invertir en material (impresiones y demás) siempre podrías hacer los diseños y venderlos en digital por ejemplo. Hay mucha gente que se dedica a hacer diseños y venderlos a un módico precio o simplemente regalarlos, para que la gente los descargue e imprima. Igual ahí puedes ir abriéndote camino e ir tachando sueños de esa lista.

      Me encanta tu energía ¡ha traspasado mi pantalla de lleno!

      Muchísimas gracias de corazón.
      Un besito
      Irina.

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  3. Yo soy de esas personas que desde muy niña tenía bien claro que quería ser médica y en eso trabajo aún, aunque con muchos cambios dentro de la profesión en los que me he cuestionado prácticamente todo. Ahora llevo unos años sin ver personalmente pacientes por decisión propia y de ahí me voy a ir al extremo, si se me da, de trabajar con pacientes en paliativos.
    Pero si hay una faceta de mi vida en la que me he "descubierto" después de cierta edad y en la que me siento muy a gusto y es en la creatividad artística, aunque no profesionalmente. Y eso era un campo en el que me creía totalmente inepta y ahora me encantan las cosas que soy capaz de hacer.
    Por eso yo creo que las etiquetas, en las que nos anclamos tanto, no nos definen para nada y que mientras estemos vivas vamos a estar cambiando, aprendiendo y sorprendiéndonos de estos "misterios" que vamos conociendo de nosotras mismas.
    Tú no eres arquitecta, ni diseñadora, eres Irina y por ahora te dedicas a diseñar papelería y lo disfrutas.

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